“La Iglesia Católica, como
ha sido fundada por Cristo señor para llevar la salvación a todos los hombres, y
por ello se siente acuciada por la necesidad de evangelizar, considera que forma
parte de su misión predicar a los hombres, con ayuda de los medios de
comunicación, el mensaje de salvación y enseñarles el recto uso de estos medios” (Decreto
“Inter mirifica” Nº 3 del Concilio Vaticano II)
Mis queridos hermanos y hermanas:
Que el Señor de la Gloria presente en toda la historia de la salvación esté
siempre en vuestros corazones, y que su presencia salvadora se transparente al
mundo por medio de vuestras buenas obras.
La Historia de la Salvación es la comunicación de Dios con los hombres en todo
el proceso del acontecer histórico. Es la historia de un Dios que constantemente
quiere entrar en diálogo con la humanidad. Diálogo, encuentro, comunicación, son
aspectos fundamentales de la imagen que desde la misma creación Dios va
desvelando de si mismo.
Jesucristo, la Palabra de Dios hecha carne, es la culminación de la obra
creadora, es la última y más plena comunicación de Dios con los hombres, es el
diálogo en su máxima expresión, porque Dios, su Palabra, se hace carne (cfr. Jn
1, 14), se hace uno de nosotros, nos habla en nuestro lenguaje y desde nuestra
situación para mostrarnos cual es el camino de la salvación y del amor.
Dios, por tanto, es diálogo, comunicación y encuentro, de ahí parte nuestro
esfuerzo por utilizar todos los medios de comunicación para poder hacer
partícipes a todos de la Buena Noticia de Jesucristo resucitado.
Con esta ventana abierta al mundo que es la pagina Web de nuestro Seminario
Conciliar San Bartolomé, queremos entrar en comunicación con todos los que nos
visiten, y a todos los que a ella se asomen para hacerlos participes de la
experiencia de Dios amor sin silenciarla, “No se enciende una vela para meterla
debajo del celemín, ni puede ocultarse una ciudad puesta en lo alto de un monte”
(cfr: Mt 5,14-15), al mundo por todos los medios.
Queremos ser una ventana que muestre la comunidad eclesial que se vive en
nuestro Seminario, queremos haceros participar de los deseos de los jóvenes que
forman el Seminario por seguir a Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, Buen Pastor
y por formarse en una mayor fidelidad a su Evangelio; queremos en definitiva ser
un altavoz de la Buena Noticia de Jesucristo en esta comunidad que es el
Seminario donde se esfuerzan por conocer, asimilar y vivir, para poder ser un
día ministros de esa misión salvadora y liberadora en medio de nuestra Iglesia y
de nuestro mundo.
Reza por vosotros os quiere y os bendice.
+ Antonio Ceballos Atienza
Obispo de Cádiz y Ceuta